
CRM con facturación: cómo conectarlo y qué exige VeriFactu
Si tu equipo comercial crea presupuestos en una herramienta y administración emite las facturas en otra, ya conoces el coste: los mismos datos se teclean dos veces y cada copia manual es un punto de fallo. Buscar un “CRM con facturación” suele ser el primer paso para resolverlo. Este artículo explica qué significa exactamente esa expresión, cómo se conectan ambos sistemas en la práctica y qué te obligan a cambiar VeriFactu y la factura electrónica B2B, que son dos normativas distintas y se confunden constantemente.
Tabla de Contenidos
- A tener en cuenta
- Qué significa “CRM con facturación” (y qué no hace un CRM)
- VeriFactu y factura electrónica B2B no son la misma obligación
- Cómo conectar tu CRM con tu programa de facturación
- El flujo presupuesto-pedido-factura
- Qué buscar en tu plataforma de gestión comercial
- Prepara tu equipo con Salesly
- Preguntas frecuentes
A tener en cuenta
| Punto | Detalles |
|---|---|
| “CRM con facturación” son dos modelos distintos | O el CRM factura de forma nativa, o sincroniza pedidos con un ERP que factura. En España lo segundo es lo habitual. |
| VeriFactu se aplica desde 2027 | 1 de enero de 2027 para contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y 1 de julio de 2027 para el resto, incluidos los autónomos. |
| El umbral de 8 millones no es de VeriFactu | Pertenece a la factura electrónica B2B de la Ley Crea y Crece. VeriFactu se aplica por régimen fiscal, nunca por facturación. |
| La integración nativa es la única que escala | API y middleware funcionan, pero requieren mantenimiento. La exportación manual de ficheros multiplica los errores fiscales. |
| Los fallos se concentran en tres puntos | Contactos duplicados por NIF no coincidente, tipos de IVA desalineados y descuentos que no cuadran entre pedido y factura. |
Qué significa “CRM con facturación” (y qué no hace un CRM)
La expresión se usa para dos cosas muy diferentes, y elegir mal sale caro:
- CRM que factura de forma nativa. El propio CRM emite la factura. Cómodo si facturas poco y con casuística fiscal simple, pero te ata a que ese fabricante mantenga al día su cumplimiento normativo en España.
- CRM que se integra con un ERP de facturación. El CRM gestiona contactos, oportunidades, presupuestos y pedidos, y el ERP emite la factura a partir de esos pedidos. Es el modelo dominante en las pymes españolas.
La segunda opción tiene una razón normativa, no solo técnica: las obligaciones de registro de VeriFactu recaen sobre el sistema informático de facturación, es decir, sobre el programa que emite la factura. Tu herramienta de ventas no queda sujeta a esos requisitos mientras no emita facturas. Separar ambos roles reduce la superficie normativa que tienes que mantener y te deja cambiar de CRM sin tocar tu facturación.
Lo que un CRM sí debe aportar a la facturación es datos limpios en origen: NIF válido, razón social correcta, dirección fiscal, tipo de IVA aplicable y condiciones pactadas. Si esos campos nacen mal en el presupuesto, ningún ERP los arregla después.
VeriFactu y factura electrónica B2B no son la misma obligación
Es la confusión más extendida, y la mayoría de artículos sobre CRM y facturación mezcla las dos normativas en el mismo párrafo. Son obligaciones independientes, con criterios y calendarios distintos.
VeriFactu: por régimen fiscal, desde 2027
VeriFactu nace del Real Decreto 1007/2023 y regula los requisitos que debe cumplir tu software de facturación: registro de cada factura, encadenamiento mediante huella, inalterabilidad y, en la modalidad verificable, remisión de los registros a la Agencia Tributaria.
El Real Decreto-ley 15/2025, publicado en el BOE el 3 de diciembre de 2025 y convalidado después por el Congreso, aplazó un año la aplicación:
- 1 de enero de 2027: contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades (S.A., S.L. y demás personas jurídicas).
- 1 de julio de 2027: resto de obligados, incluidos autónomos y profesionales.
El criterio es el régimen fiscal, no el volumen de negocio. Una S.L. que factura 300.000 euros entra el 1 de enero de 2027 igual que una que factura 30 millones.
Los fabricantes de software tuvieron su propio plazo, el 29 de julio de 2025, ya vencido. Por eso hoy puedes exigir a tu proveedor de facturación que te confirme por escrito su cumplimiento: no es una promesa a futuro, es una obligación que ya le aplica.
Factura electrónica B2B: por facturación, desde los 8 millones
Esta es una obligación diferente. Nace del artículo 12 de la Ley 18/2022, conocida como Crea y Crece, y obliga a emitir y recibir facturas en formato electrónico en todas las operaciones entre empresas y autónomos establecidos en España. Su desarrollo llegó con el Real Decreto 238/2026, publicado en el BOE el 31 de marzo de 2026.
Aquí sí aparece el umbral que tantas veces se atribuye por error a VeriFactu:
- 12 meses de plazo para las empresas con facturación anual superior a 8 millones de euros.
- 24 meses para el resto de empresas y autónomos.
Ambos plazos se cuentan desde la publicación de la orden ministerial con las especificaciones técnicas, todavía pendiente en el momento de escribir esto, así que las fechas finales dependen de cuándo se publique. El incumplimiento puede acarrear sanciones de hasta 10.000 euros.
En resumen: VeriFactu te dice cómo debe registrar facturas tu software y llega en 2027 según tu régimen fiscal. Crea y Crece te dice en qué formato debes intercambiarlas con otras empresas y escalona por facturación. Puedes estar obligado por una y todavía no por la otra.
Cómo conectar tu CRM con tu programa de facturación
Esta es la pregunta práctica, y tiene cuatro respuestas posibles ordenadas de más a menos robusta.
Las cuatro vías de conexión
- Integración nativa. Ambos productos se conocen y mantienen el conector oficialmente. Sincroniza en tiempo real y en los dos sentidos, y el mantenimiento corre de parte de los fabricantes. Es la única vía que no te genera trabajo cuando una de las dos plataformas cambia.
- API pública. Flexible y potente, pero alguien tiene que desarrollar y mantener esa integración. Cada cambio de versión en cualquiera de los dos extremos es trabajo tuyo o de tu proveedor.
- Middleware (Zapier, Make, n8n). Rápido de montar y útil para casos concretos. Funciona por eventos, así que suele ser unidireccional y depende de un tercero más en la cadena. Revisa qué ocurre cuando falla una ejecución: muchos flujos no vuelven a intentarlo.
- Exportación manual de ficheros. Es lo que ya haces si copias datos entre herramientas. No escala y concentra los errores fiscales justo donde más caros salen.
Qué datos deben sincronizarse
Una integración que solo pasa el importe total no sirve para facturar. El conjunto mínimo es:
- Identificación fiscal: NIF o CIF, razón social y dirección fiscal completa.
- Productos y precios: referencia, descripción, precio unitario y tipo de IVA aplicable a cada línea.
- Condiciones comerciales: descuentos pactados, forma de pago y vencimientos.
- Estado del documento: qué presupuesto originó qué pedido y qué pedido se ha facturado ya.
Ese último punto es el que sostiene la trazabilidad que la normativa te va a pedir, y el que más se olvida al montar integraciones caseras.
Dónde se rompe la sincronización
La documentación de cualquier integración describe el camino feliz. Estos son los tres fallos que aparecen de verdad al conectar ventas con facturación:
- Contactos duplicados. Si la sincronización empareja por nombre en lugar de por NIF, el mismo cliente acaba existiendo dos veces con historiales partidos. Empareja siempre por identificador fiscal y decide de antemano qué sistema manda cuando los dos tienen datos distintos.
- Tipos de IVA desalineados. El CRM y el ERP mantienen catálogos de impuestos separados. Cuando alguien crea un tipo nuevo en un lado, las líneas sincronizadas llegan con el impuesto equivocado y la factura sale mal. Los catálogos de impuestos y de productos deben tener un único origen.
- Descuentos que no cuadran. Un descuento aplicado a nivel de documento en el CRM y a nivel de línea en el ERP produce totales distintos entre pedido y factura. Esas discrepancias son exactamente las que generan rechazos y correcciones.
Antes de conectar nada, audita cuántas veces los datos de un presupuesto se copian a mano hasta llegar a la factura. Ese número es tu punto de partida.
El flujo presupuesto-pedido-factura
Conectar el proceso, en lugar de complicarlo, se traduce en una cadena así:
- El comercial crea un presupuesto en su plataforma de gestión comercial con todos los datos fiscales correctos.
- El cliente aprueba desde el portal de cliente con firma digital.
- El presupuesto se convierte en pedido con un clic, sin reescribir datos.
- El pedido se sincroniza con el ERP (Holded, Business Central) donde se genera la factura.
- El ERP emite la factura con todos los datos trazables desde el origen y cumpliendo los requisitos de registro que le apliquen.
El resultado: el equipo comercial no cambia su forma de trabajar, y administración recibe datos limpios y consistentes para facturar.
Qué buscar en tu plataforma de gestión comercial
No todas las plataformas están preparadas para este escenario. Estas son las funcionalidades clave:
Integración nativa con ERP de facturación
Tu herramienta de ventas debe sincronizar contactos, productos, presupuestos y pedidos con tu ERP. Si la integración es manual (exportar CSV, copiar datos), no escala.
Salesly se integra de forma nativa con Holded y Business Central, sincronizando datos de forma bidireccional y en tiempo real.
Datos fiscales desde el primer presupuesto
El NIF, la razón social, la dirección fiscal y el tipo de IVA deben estar correctos desde que el comercial crea el presupuesto. Tu plataforma debe validar estos campos y heredarlos automáticamente del contacto.
Trazabilidad completa
Cada factura debe poder rastrearse hasta su presupuesto y pedido original. Esto requiere un flujo conectado, no documentos sueltos en diferentes herramientas.
Firma digital y aprobación online
El portal de cliente con firma digital no solo acelera el cierre, sino que genera un registro de aprobación que complementa la trazabilidad exigida.
Prepara tu equipo con Salesly

Salesly conecta tu proceso comercial de punta a punta: desde el presupuesto hasta el pedido, con integración nativa a tu ERP de facturación. Tu equipo de ventas sigue trabajando como siempre, y administración recibe datos limpios para generar las facturas.
- Presupuestos con datos fiscales validados
- Portal de cliente con firma digital
- Conversión a pedido con un clic
- Sincronización automática con Holded y Business Central
- Dashboard de analítica para controlar todo el flujo
Preguntas frecuentes
¿Qué es un CRM con facturación?
Es un CRM que, además de gestionar contactos y oportunidades, emite facturas o se conecta con el programa que las emite. Hay dos modelos: el CRM que factura de forma nativa y el CRM que sincroniza pedidos con un ERP de facturación. El segundo es el habitual en España, porque las obligaciones de VeriFactu recaen sobre el software de facturación y no sobre la herramienta de ventas.
¿Cómo conecto mi CRM con mi programa de facturación?
Hay cuatro vías, de más a menos robusta: integración nativa entre ambos productos, API pública, middleware como Zapier, Make o n8n, y exportación manual de ficheros. La integración nativa es la única que sincroniza en tiempo real y en ambos sentidos sin mantenimiento por tu parte. La exportación manual no escala y multiplica los errores de datos fiscales.
¿Cuándo es obligatorio VeriFactu?
El Real Decreto-ley 15/2025, publicado en el BOE el 3 de diciembre de 2025, aplazó un año la entrada en vigor. Los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades deben cumplir desde el 1 de enero de 2027 y el resto de obligados, incluidos los autónomos, desde el 1 de julio de 2027. El criterio es el régimen fiscal, no el volumen de facturación.
¿VeriFactu y la factura electrónica B2B son lo mismo?
No. Son dos obligaciones distintas con calendarios y criterios distintos. VeriFactu (Real Decreto 1007/2023) regula cómo tu software registra cada factura y se aplica desde 2027 según el régimen fiscal. La factura electrónica obligatoria entre empresas nace de la Ley 18/2022, Crea y Crece, y se desarrolla en el Real Decreto 238/2026: ahí sí hay un umbral de 8 millones de euros de facturación que marca quién entra antes.
¿Salesly genera facturas VeriFactu directamente?
No. Salesly gestiona el proceso comercial hasta el pedido. La facturación la realiza tu ERP (Holded, Business Central) a partir de los pedidos sincronizados desde Salesly. Cada herramienta hace lo que mejor sabe hacer, y las obligaciones de VeriFactu recaen sobre el sistema que emite la factura.
¿Necesito cambiar mi ERP para cumplir con VeriFactu?
No necesariamente. La mayoría de ERPs españoles (Holded, A3, Sage) ya han adaptado sus plataformas, porque los fabricantes de software tenían su propio plazo el 29 de julio de 2025. Lo importante es que tu herramienta de ventas se integre correctamente con tu ERP para que los datos lleguen limpios al momento de facturar.
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